Mientras cursaba el segundo año de la Licenciatura en Música Popular en Fermatta (México DF 2003-2008) entré a trabajar a un estudio de grabación por recomendación de uno de los guitarristas de Doble Circulación, Carlos Segura. Ahí hacíamos discos de Karaoke que se vendían en todos las tiendas de discos, Sanborns y Wallmart de México y Estados Unidos. A mí me tocaba básicamente cantar todas las canciones que se grababan en el estudio ya que los discos tenían la modalidad de poner o quitar la voz para las personas que se perdían solamente con la instrumentación. Suena como un trabajo fácil e incluso mediocre, pero la verdad a mí me sirvió muchísimo y no me resultaba tan sencillo, ya que canté los más populares géneros que existen en la música popular: Pop, Rock, Salsa, Teatro Musical, Cumbia, Hip Hop, Reggae, Funk y hasta Reggaetón y tenía que encontrarle el feeling a cada género. Desde Maná y Café Tacvba, hasta High School Musical, Calle 13 y Camilo Sesto. Creo que ni con dos carreras de canto hubiera aprendido de mi voz lo que aprendí por esos cuatro años ya que grabé alrededor de 100 discos de 12 canciones cada uno.
Cuando terminó el trabajo me vi en necesidad económica y tenía que tener una fuente de ingresos importante para poder pagar mi renta, comida, gastos y bacanal; así que me propuse dar clases de canto (cha cha cha chán...). Ya había dado clases anteriormente, pero esta vez sí quería meterme en serio con la docencia, creo que más por necesidad que por propósito de vida. Para sorpresa mía, me fue muy bien. De pronto me vi con diez, doce clases a la semana que me dejaban un ingreso bastante interesante, tomando en cuenta que mis alumnos llegaban a mi departamento y cuando salía a darlas a domicilio era en la misma Colonia Del Valle donde residía para entonces.
Nunca pensé que iba a disfrutar la docencia, de hecho me ha llegado incluso a apasionar. Luego de terminar una clase quedaba de tan buen humor que me ponía a cantar, componer, escuchar música o simplemente a practicar mi propia técnica y estilo. Dando clases mejoré mil veces más mi forma de cantar y comencé realmente a resolver cosas que de plano no tenía resueltas.
Hace poco leyendo por internet sobre técnica vocal, sus miles de variantes y como muchas veces los coach no estamos de acuerdo el uno con el otro, encontré un artículo de John Henny, uno de los coach más reconocidos en el mundo con el que estoy casi completamente de acuerdo. Me tendrán que preguntar personalmente cuál es el punto donde difiero. He aquí su artículo:
34 cosas que he aprendido en la enseñanza del canto - Por John Henny
Aquellos de ustedes que me conocen probablemente saben que he hecho algunos cambios grandes en mi carrera docente en los últimos años. Los cambios en las técnicas de enseñanza y asociaciones de negocios me han enseñado algunas lecciones valiosas. En esta época de fin de año de reflexión, me gustaría compartir algunas de estas ideas y observaciones con ustedes.
Aquí están, sin ningún orden en particular:
1. No hay un sólo método de canto.
2. No hay una sola gran autoridad vocal o maestro de canto.
3. Una escala es sólo una herramienta del el profesor para poder escuchar mejor. Ninguna escala pertenece a una técnica en particular.
4. Las escalas son en última instancia, una trampa. La música real no ocurre en la repetición de patrones en triadas mayores. Hay que introducir al estudiante en la música lo antes posible.
5. Dicho esto, hay que aprender más escalas.
6. No hay que enseñar con miedo.
7. Los sonidos incompletos pueden ser una trampa. Sonidos como “Hooty” (es el nombre que se le da en inglés dentro de las técnicas norteamericanas a un sonido al estilo de flauta cuando se canta) pueden quitar la tensión vocal, pero no tienen que ver con el canto real.
8. Nadie paga por escuchar a los grandes cantantes cantar escalas.
9. Una pequeña sección de una canción puede ser una gran escala que se utilice como un ejercicio musical.
10. Las formas de hacer vocales son casi infinitas. Aprende todas.
11. Los maestros no somos celebridades. Podemos tener la suerte de trabajar con ellos, pero nosotros existimos en el mismo nivel que los estilistas y entrenadores del gimnasio.
12. Un maestro mediocre que tiene buena técnica usualmente tiene mucha habilidad para venderse correctamente.
13. La enseñanza es una verdadera industria del servicio.
14. Una vez que se deja de aprender, ya no somos relevantes como profesores. Podemos vivir y trabajar a costa en nuestra reputación pasada y nuestra lista de estudiantes, pero eso será todo.
15. Si un estudiante nos dice que somos el mejor profesor del mundo, no le crea.
16. Hay que asociarse con los maestros apasionados por la voz, incluso si no estamos de acuerdo con todo lo que dicen.
17. Incluso los profesores con los que no estamos de acuerdo completamente tienen razón en algo.
18. Casi todos los maestros se equivocan en algo.
19. Siempre hay que estar preparado para tener fuertes nuestras creencias probado lo que es falso.
20. Si uno está completamente dedicado a un sólo método o maestro, nunca vas a crecer tu verdadero potencial.
21. Las metas del estudiante y sus deseos son más importantes que su técnica.
22. La técnica vocal ni siquiera se acerca al nivel más alto del canto. La interpretación sí.
23. Admitir que estamos equivocado es más poderoso que tener siempre la razón.
24. Si un maestro de canto tiene una respuesta para TODO, es probable que te esté engañando.
25. Si un maestro nunca dice: "No lo sé", definitivamente no sabe.
26. El ego es la niñera de la mediocridad. Cuando los encuentres juntos trata de irte lo más lejos que puedas.
27. Hay coach que realmente no tienen habilidad para enseñar.
28. Los maestros que constantemente se enfocan en enseñar cómo tener fama, obviamente, no tienen idea de lo que es el proceso de una carrera importante.
29. Pequeñas diferencias en la comprensión pueden conducir a problemas importantes para los estudiantes.
30. Si tú y la ciencia están en desacuerdo, la ciencia tiene razón.
31. No se puede aprender lo suficiente sobre música.
32. El estilo es más importante para el cantante que la técnica.
33. Tan sólo muy pocos de mis artistas favoritos cantan con una técnica consistente.
34. Podemos, a través de la humildad, dedicación y el servicio, verdaderamente cambiar vidas.
Tuesday, January 29, 2013
Wednesday, January 16, 2013
Entrevista
Para sorpresa mía, y a pesar de no haber publicado nada hacer ya un par de años, he tenido un tráfico interesante en este blog; así que he decidido dedicarle un tiempo a la semana, reactivarlo y comenzar a publicar más artículos y pensamientos; el podcast de disco en el que he estado trabajando y puliendo esta semana, entre otras cosas.
No había publicado hace rato debido a cierto desorden de pensamientos que he tenido los últimos dos años debido a la enorme cantidad de acontecimientos que me levantaron por los aires durante varios meses. Ahora estoy mucho más centrado, mucho más tranquilo y las aguas turbulentas me ayudaron a limpiarme de muchas cosas que no me dejaban ver claro el panorama.
Siempre ha sido terapéutico para mí escribir cualquier cosa, a veces me relaja, a veces simplemente me mantiene la mente ocupada una vez que las redes sociales me saturan de tanta tontería. Esta vez me gustaría compartir una entrevista que me hizo mi cuñado, un estudiante de literatura del New Hampshire Institute of Art, el Señor Shane Bendaña, que me hizo pensar sobre mi carrera y lo que ha sido para mí estos 10 años dedicados a la música (en Febrero cumplo una década de haberme ido a México, wtf!!!).
Perdón para los que no sepan inglés pero me da hueva traducirla:
No había publicado hace rato debido a cierto desorden de pensamientos que he tenido los últimos dos años debido a la enorme cantidad de acontecimientos que me levantaron por los aires durante varios meses. Ahora estoy mucho más centrado, mucho más tranquilo y las aguas turbulentas me ayudaron a limpiarme de muchas cosas que no me dejaban ver claro el panorama.
Siempre ha sido terapéutico para mí escribir cualquier cosa, a veces me relaja, a veces simplemente me mantiene la mente ocupada una vez que las redes sociales me saturan de tanta tontería. Esta vez me gustaría compartir una entrevista que me hizo mi cuñado, un estudiante de literatura del New Hampshire Institute of Art, el Señor Shane Bendaña, que me hizo pensar sobre mi carrera y lo que ha sido para mí estos 10 años dedicados a la música (en Febrero cumplo una década de haberme ido a México, wtf!!!).
Perdón para los que no sepan inglés pero me da hueva traducirla:
Shane Bendaña
Interview
Tim Horvath
Professional Artist
December 14, 2012
Donaldo Sevilla was born in Managua, Nicaragua in 1985 during “the war of aggression” (as Nicaraguans call it) between the Contras and the Sandinistas. From his explicit chorus lines in “Proyectil” down to his unconformity in a country that he feelt could improve economically, it’s evident that having grown up in a revolutionary atmosphere influenced Donaldo’s desire to want to become a professional musician. This hostile atmosphere greatly influenced the vocalist who would later travel to México and embark in the most important adventure of his life.
Donaldo always knew that he wanted to be a musician. He stated that “this type of profession is not chosen, it is something a person is predisposed to from an early age,” whether they’re conscious of it or not. Fortunately, his parents had the economic means to send him off to México City, where he began his career as a professional musician. He studied in Fermetta, the most prestigious music school in México, which offers Bachelor of Arts degrees, Masters, and PhDs in various areas of music.
The vocalist currently lives in Managua, but he assured me that the move is only temporary. He is excited to move back to México City early next year to begin his career as a solo vocalist, where he plants to record his first album. Donaldo had been a member of indie- rock band Doble Circulación for about six years, with multiple appearances in Telehit and Ritmoson Latino, two of the most popular Spanish speaking music channels in Latin America. After the release of their first album, Suspiro in 2009, the band appeared national and international music festivals like Goliath Festival and Festival Libre Latino. They also appeared shared a stage with La Cuca, Las Victimas del Dr. Cerebro, Abominables, Austin TV, Black Eyed Peas and Calle 13.
Nicaragua is a third world country. When Donaldo moved to México in 2003, there were approximately 1 million inhabitants in his country. Nicaragua just didn’t have the resources that would allow him to go big. Before he left his patria, Donaldo had participated in various talent shows in high school, but he professed to me that those shows were all “too local and microscopic.” He wanted to be a part of a larger group of individuals that shared his same passion for music, and the news hit that México had a more broad music scene. He finally decided to travel to México with one of his best friends from childhood, Emiliano Polo, who proposed the idea to him because he too wanted to tackle the Méxican artistic world but unlike Donaldo, Emiliano wanted to be part of the film industry.
During his study at Fermetta Music Academy, Donaldo formed, Doble Circulación (Dual Circulation). He stated that he never planned to form a band with these mutual academically trained friends. The band gradually formed itself slowly after the Mexican- Nicaraguan men eventually found themselves at the same parties. They began to form lyrics and melodies and quickly found themselves on the stage. The name of the band represents “the merger of two countries, México and Nicaragua,” Donaldo said. “We liked the merger that had a name with many interpretations. It was very symbolic for me because it included not only the musical aspect, but also el aspecto de naciones.” I did not alter “el aspect de naciones,” because google translate butchered its meaning to “appearance of nations.” What Donaldo was trying to get at is that the meaning of the band’s name not only stood for a merger of the band’s dual heritage, but it also encompasses all nations into one. While Ivan (guitar), Emmanuel (drums), and Bernardo (bass), are Méxican born, Donaldo is Nicaraguan, therefore, Donaldo’s plan was to link every Latin nation under one name. There are no personality traits that divide their countries when the band is on stage.
A variety of 60s and 70s rock bands influenced Donaldo’s love of melodies, The Beatles in particular, but its Canadian artist Rufus Wainwright that personally influences his song writing process. “There are a ton of good songs out there that it is difficult for me to chose one or five. I would hate to have to leave other great ones out.” The Nicaraguan vocalist is an avid reader: he is most influenced by Julio Cortázar, José Saramago, Sergio Ramírez, Gore Vidal, to mention a few. Donaldo reads anything he can get his hands on, online blogs, newspapers, magazines, literary fiction, nonfiction, and history. Literature has helped Donaldo express himself more elaborately in conversations about his work. He’s the type of person that always has his face inside a book, whether he’s at home sitting on the porch, or in a beach in Managua with several close friends.
When I asked Donaldo if he ever had writer’s block during his song writing process, he said, “Sure, stagnation is present as in any artistic discipline.” The only word that can be translated to refer to “writer’s block” in Spanish, is “stagnation,” therefore, the two words sort of have the same meaning in Donaldo’s response. The Nicaraguan vocalist doesn’t leave his house without first securing a notepad inside of his back pocket. He expressed that he gets writer’s block whenever his emotions don’t link with what he is trying to write.
When I asked Donaldo what he wanted his listeners to get from his songs, especially that of “Proyectil” and “Otra Vez,” he told me that when a piece of art is thrown at the public, the piece no longer belongs to the creator, but to the public, therefore, interpretations vary. He says, “When someone that has listened to my albums or has been to my concerts, comes up to me and tells me that they loved it because it reminds them of something they have personally experienced, I know that I am doing my job well.” Every song that Doble Circulación presented to their fans with is an emotion that Donaldo had felt, a particular state of mind, a conflict, or a longing for something or someone.
Donaldo has to be one of the most outgoing individuals that I have had the honor to meet. His commitment, passion, and dedication to music are so great that he would train young amateur vocalists in his house. Last year, he had about six students that would come to his apartment to practice different melodies. I was there visiting his sister, a very close friend mine. We would usually be in her room, trying to watch a movie, but Donaldo’s keyboard and his constant Do Re Mi Fa So La Ti Do made it impossible to concentrate. Donaldo’s career will only keep growing when he returns to his beloved México City—the city that opened its arms to him and gave him opportunities that were unthought-of in Nicaragua.
Location:
El Crucero, Nicaragua
Integridad musical
Al hablar de integridad dentro de la música mi intención no es hacer juicios de valor en la forma de actuar de los demás músicos colegas, sino simplemente hacer referencia a la importancia de entender que la música es una disciplina artística, la cual ha llevado al ser humano a niveles de desarrollo en todas sus facetas que sin ella no hubiera podido llegar. En el mundo moderno la música es un negocio, pero el origen mismo de ella nunca fue planteado así, simplemente nació por necesidad, de la misma forma que lo sigue haciendo en los músicos alrededor del mundo, luego se transporta a las demás personas por lo que es necesario los intermediarios que ayudan a los profesionales de la música a vivir de su arte y seguir haciendo más y mejores obras.
Hacer música: canciones, arreglos, sinfonías, etc., sin la visión de comunicar algo o de imprimir honestidad y reflejo del músico que la está creando, es algo completamente diferente a lo que es una disciplina artística. Eso es simplemente seguir la corriente de lo que está de moda y actuar al margen de lo que realmente pasa en nuestras mentes; en pocas palabras es lo peor que le puede pasar a un músico. Aunque trabajemos haciendo arreglos para una banda que toca en un programa de televisión o hagamos ring tones para celulares, tenemos que mantener nuestra propia ética y ser congruentes con nosotros mismo; mantener nuestra propia forma de expresión. Eso fue lo que hizo posible el desarrollo de la industria en el siglo XX, tanto comercial como artísticamente. Podemos alegar que las demás personas no entenderán nuestra obra, pero también debemos considerar que si hacemos obras demasiado inteligibles nadie, muchas veces ni nosotros mismo, va lograr comprenderlas.
El ser humano siempre va a responder a cualquier manifestación musical que le esté transmitiendo algo por muy osado que esto sea. Así fue que se formó el Rock & Roll en los 50’s de la mano de los músicos negros y popularizado por Elvis. Así surgió el Jazz, el Blues, el tango, contra cualquier pronóstico de los empresarios de la época que alegaba que era demasiado arriesgado apostar por algo novedoso e innovador. El músico que a la hora de la composición piensa que hay que componer cosas como las que suenan hoy en la radio solamente para disminuir lo más posible los factores de riesgo y tener un trabajo seguro está actuando en contra de la música como manifestación del arte. No lleguemos a malinterpretaciones tampoco, si un músico sinceramente quiere actuar de esa manera, y hacer canciones como las que están de moda, tiene todo el derecho de hacer lo que quiera. De hecho cualquier persona puede hacer lo que quiera de su carrera y de su vida, es un país “libre”, pero anteponer eso a sus verdaderos principios e ideas no es correcto ni conveniente, tanto para la escena musical y la comunidad de músicos, como para la industria y el país en cuestión.
Entraríamos en una etapa de falta de ingeniosidad e inventiva donde el desarrollo musical se estancaría al igual que lo hizo por las represiones en la edad media; aunque en este caso sería una especie de auto represión. Debemos entender que esto tampoco es una generalidad, simplemente es una forma de concientizar nuestra labor como artistas, no sólo porque esa palabra se haya devaluado por la industria que llama a cualquiera que sale en la televisión así, sino para hacerle honor a los grandes que nos precedieron y a nuestra propia naturaleza creativa. Las composiciones novedosas siempre tienen cabida en el oído de las personas, probablemente no sean del agrado de las grandes masas consumidoras de la cultura pop, esto dependerá del grado de cultura del país en que se desarrolle, pero siempre tendrán oído en personas ansiosas de escuchar lo que tienes que decirles, expresarles y hacerles sentir.
Por eso es importante mantener la integridad como músicos, en primer lugar porque la música es un arte y tiene que ser considerado siempre como tal. Y en segundo lugar, porque es absolutamente necesario que como músicos nos demos a respetar en sociedades como la latinoamericana, donde la música todavía no se ve como una profesión digna como un doctor en leyes o en medicina. De esta manera la industria, aunque pueda relinchar muchas veces, encontrará maneras de hacer llegar diversas formas de creación musical, a públicos diversos, porque a ellos también les conviene.
La melomanía
Al hablar de música, nuestro pensamiento de músicos se encarniza de la misma forma cuando tocamos otros temas como la política o la religión. La música es parte esencial de nosotros, nos pertenece, nos guía, nos envuelve, y nos lleva a lugares que solamente hemos llegado a conocer gracias nuestro apasionamiento por ella.
Aunque no es un sentir exclusivo de nosotros, existen los verdaderos empresarios musicales que pasan horas trabajando para sacar adelante un proyecto, que muchas veces es dudoso si va a poder ser redituable económicamente. Del otro lado, tenemos a los fans, los melómanos, los que se enloquecen con una presentación en vivo, y los que lloran de emoción al escuchar una canción y vivirla como si fuera propia, como si fueran ellos los mismos protagonistas de este paralelo musical.
Es sumamente interesante el saber por qué una persona escucha determinado estilo musical, qué piensa cuando lo escucha, qué siente, por qué le atrae. Lo mismo que nos preguntamos nosotros los músicos. Si no hemos llegado a esa madurez de cuestionamiento, tenemos la obligación de hacerlo, responderle, razonarlo, vivirlo.
¿De dónde nació este sentir que nos empujó a ser músicos?, ¿qué hicimos primero?, ¿por qué somos unos melómanos empedernidos?... Hay que tener siempre presente que antes de convertirnos en músicos de profesión o en empresarios musicales, anteriormente éramos fans, que simplemente escuchábamos música porque básicamente era y sigue siendo nuestro modus vivendi.
La melomanía es una pasión singular de un sujeto hacia la música, que llega a sobrepasar los límites de la razón y el entendimiento. Esto último, es parte esencial de la magia del medio musical, elevarte a límites donde la razón no alcanza a llegar porque la música, muchas veces, carece de ésta. Sin embargo, para hablar un poco de la forma en que escuchamos, podemos remitirnos, a falta de mejor terminología, a tres planos distintos: 1) el plano sensual, 2) el plano expresivo, 3) el plano puramente musical, (“¿Cómo escuchar la música?”, de Aarón Copland).
Escuchar música por el puro placer que produce el sonido musical mismo, ese es el plano sensual, cuando ponemos música mientras trabajamos, mientras manejamos, etc. El segundo plano, es el plano de los fans, de los admiradores de las canciones de una banda, de un cantante o de una sinfonía, el que los hace sentir e identificarse. Ese plano que les transmite sensaciones, sentimientos, estados de ánimo que hacen de la música una parte indispensable e indisoluble de sus vidas; el plano en el que todos escuchamos.
Por último tenemos el plano puramente musical, técnico, ya que la música existe verdaderamente en cuanto las notas mismas y su manipulación. Es la forman en que escuchamos los músicos profesionales, muchas veces, olvidando a menudo los aspectos más hondos de la música, cayendo en una abstracción del pragmatismo musical. Ahora bien, nunca se escucha en un plano exclusivamente, de hecho la generalidad es relacionarlos entre sí y escuchar de las tres maneras a la vez, de manera instintiva.
La melomanía nació con nosotros y se manifestó a flor de piel en nuestra vida muy probablemente a principios de la adolescencia, cuando buscábamos refugio en el alud de canciones que escuchábamos. Seguramente esa etapa nos dejó una marca indeleble que nos inclinó a dedicarnos a la música, cualquiera que fuera la trinchera, ya sea como instrumentista, compositor, cantante, manager, productor, promotor, etcétera.
Sea cual sea, siempre el objetivo principal ha sido el de transmitir de manera puntal los sentimientos, las experiencias, pensamientos, que como parte de nuestra misma melomanía no pueden ser descritos con palabras, sino con notas musicales únicamente. Es por lo mismo que hay quienes se sumergen en no una, sino en varias “trincheras” para llevar a cabo la transmisión de lo que podríamos llamar nuestro subconsciente musical.
Dicha acción de abarcar más de un campo es realizada con el punto de eliminar cualquier limitación posible en el proceso creativo, de manera que ninguna idea en mente tenga excusa alguna para no llegar a “ser.”
Monday, November 28, 2011
Reivindicación de la profesión
Hace poco participamos los dobles en un "festival" que se llama Rockcampamento que se llevó a cabo en Ecatepec. Evidentemente hubieron muchos descontentos y muchas cosas que no debían salir como salieron, se comenzó a intercambiar correos buscando responsables y señalando a los organizadores del evento como vampiros chupa sangre. La verdad no quisimos entrar en dimes y diretes; pero hubo un correo que nos agradó a sobre manera. Acá lo ponemos de forma textual:
A todas las bandas: El rock and roll, es un oficio de talacha pero es muy noble, ninguna propuesta es tan mala como para pagar un sólo peso por exponerla, estamos viviendo una epoca en donde existen infinidad de espacios para exponer su propuesta, ningún empresario que te pida dinero por tocar excusandose en "gastos de producción" merece su atención, muchas bandas cometemos el error cuando comenzamos, de creer que es importante invertirle dinero a nuestras bandas y terminamos siendo victimas de estos "vividores" que efectivamente chupan sangre del rock, sin tener algún talento, yo me pregunto cual es el trabajo de estos "pseudoempresarios" que dicen que organizan, si no organizan nada, todo lo estan organizando las bandas con su dinero, ellos sólo se convierten en intermediarios y aparte se llevan una buena tajada sin hacer gran cosa, ejemplo: a parte de cobrarles a ustedes, cobran entradas, venta de alcohol y en muchos casos souvenirs, de los cuales ustedes las bandas que son las que ponen el trabajo y el talento no ven un solo peso. Me llama la atención la frase "yo hago eventos y cada banda decide si le entra o no" eso es muy cierto, pero también es cierto que no se le habla a las bandas con le verdad, por que no se les informa que conseguir los lugares para tocar es de lo mas facil solo es de perder miedo de tocar puertas, y lo que hablo es por experiencia, lo mas dificil es conseguir el PA y back line baratos pero se puede, yo creo que si las bandas se juntan en colectivos pueden organizar sus eventos y tal ves pongan cada una mil pesos tambien, pero ya no seran para estos señores que ahora se hacen las victimas, ustedes seran los que se queden con su ganancia que es lo mas correcto y transparente que hay. A fin de cuentas cada quien vive como puede, para cada uno de estos señores siempre habrá una o varias bandas que decidan poner su dinero con la falsa promesa de un buen espacio para tocar, ese no es mi rock, sólo escribo para decirle a todas las bandas que no valoren tan poco sus propuestas como para creer que necesitan pagar por espacios y si van a pagar eliminen a los intermediarios, la autogestión es el camino, no tengan miedo de pedir espacios, esos siempre hay, vivimos en un pais en donde cualquier terreno baldio se puede convertir en un templo del rock and roll, sólo es cuestión de que trabajen por su rock. Nosotros tenemos tres años de talacha y afortunadamente podemos decir que ya vemos los frutos de nuestro trabajo, ahora ya cobramos por nuestra propuesta, ni mucho ni poco pero ya sale para poder seguir difundiendo nuestro proyecto y asi será con todos y cada uno de ustedes si le ponen empeño y esfuerzo a sus propuestas, por favor dejemos en el olvido esta mala practica de pagar por tocar, eso no debe de pasar, ser musico es un privilegio y como cualquier trabajador necesitamos y merecemos un incentivo por nuestro trabajo. Por favor piensen y actuen, organicense en colectivos, salgan a pedir lugares, organicen sus tocadas, ELIMINEN A LOS INTERMEDIARIOS, que estos señores entiendan que si quieren hacer tocadas deben de invertir y que es un riesgo si sacan ganancia o no, pero que ya no los usen para hacer dinero facil, o a poco creen ustedes que los grupos quesque de convocatoria que ponen en sus carteles van gratis o pagan los mil pesos que les piden a ustedes. Obvio no, a ellos hay que pagarles y si estos señores no sacan para pagarles ellos simplemente no se presentan y ustedes los que pagaron, terminan siendo el talento fuerte de sus tocadas. Por último, agradezco de antemano me borren de su base de datos, yo no queria opinar porque realmente me vale pito como se gane cada quien su vida, eso ya depende de los valores con los que cada quien fue educado, pero en vista que estoy leyendo todos y cada uno de los mensajes que llegan y en donde los vividores se hacen las victimas y sacan el rebuscado y nada creible argumento de todo lo hacemos por ayudar a las bandas, no puedo menos que encabronarme ante tal cinismo, para ustedes cada banda vale sólo los 900 o 1000 pesos que le pueden estafar, puro pito que les interesan las bandas y su propuesta, meterian en sus tocadas un puto elefante tocando un arpa si es que les paga el dinero que piden, así que por favor, dejen de hacerse las victimas y si van a vivir de esto, tengan tantita madre y hablenle con la verdad a las bandas. A TODAS LAS BANDAS NO SE DEJEN EMBAUCAR, EL ROCK LO HACEN USTEDES Y EN UN PAIS DE MAS DE 100 MILLONES DE HABITANTES, SIEMPRE HABRÁ QUIEN LOS QUIERA ESCUCHAR, SIN QUE USTEDES PAGUEN UN SOLO PESO. MC. LETHALLA KASQUIVANA
Thursday, September 15, 2011
Vicente - (Nario)
La celebración de estos 200 años de independecia sobre la corona española tiene sus varias lecturas. Ciertamente México es un país de enormes logros, y que merece tener en alto sus valores culturales, sociales y artísticos. Son la cuna de dos enormes civilizaciones, de comida mundialmente famosa y de grandes artistas de la música, el cine y la literatura (por mencionar solo algunas cosas); pero estos 200 años de "libertad" tiene una fondo mucho más escabroso.
Con una violencia que no se aguanta, con los niveles de pobreza de algunos estados que llegan a africanizar la realidad y con una clase empresarial, religiosa y política homo neanderthalensis, la celebración gubernamental de estos 200 años son más que pan y circo pal pueblo que una verdadera celebración nacional. Taparle el ojo al macho para desviar la atención de lo que realmente importa y nos ocupa a todos, artistas y no artistas:
Liberté, égalité, fraternité
(igual que todo en el mundo)
La lucha de la independencia no fue explícitamente para simplemente abolir la exclavitud (y que los que eran exclavos sigan viviendo como exclavos), ni para sacar a los españoles (que sus descendientes siguen viviendo como sus antecesores), sino para traer justicia y equidad a un pueblo que fue brutalmente aplastado por una conquista y una religión impuesta con garrote.
Tener al hombre más rico del mundo (Slim) y al hombre más pobre (Tzotzil), tener el paisaje más bello (Tulum) y el más feo (Iztapalapa), tener al intelectual más ilustre (Fuentes) y al más ignorante (Ninel Conde), también es algo que deja mucho en qué pensar, un país que sigue viviendo en la enorme desigualdad del Virreinato, del Porfiriato, de la Revolución; e igual que todo el siglo XX.
200 años son para pensar, para cavilar, para reflexionar (para luego actuar pensando), no para despilfarrar en banalidades (gobierno) ni ahogarse en un mar de alcohol (pueblo) y descansar estos tres días de puente con una resaca revolucionaria para luego continuar siendo lo mismo por otros 200 años.
¡VIVA MÉXICO!
Tuesday, August 02, 2011
La música y la literatura
La relación entre la música y la literatura ha sido de las más antiguas y provechosas colaboraciones que se han producido entre las distintas manifestaciones del arte. La poesía nació unida con la música, canciones y rimas se emplearon primeramente para que se recordaran los comportamientos de la sociedad. La música y la literatura han estado ligadas desde la época de los trovadores los cuales ligaban la poesía con la música.
Las relaciones que poseen ambas corrientes artísticas se centran en paralelismos, mutua influencia y similitudes, generando una simbiosis mágica que nos ayuda a ver de una forma más estética el mundo en el que vivimos. El tango es uno de los géneros que tienen una carga lírica que usualmente es bastante fuerte, llegando a ser poemas musicalizados que conmueven al que lo sabe apreciar.
Los cantantes y músicos optan por recurrir a la poesía y a la literatura para cantar, tocar o tomar versos de sus poemas favoritos. Se encuentran casos como el de Joan Manuel Serrat, Silvio Rodríguez, Joaquín Sabina, entre otros, que trabajan en proyectos que aúnan música y literatura. El escritor Mario Benedetti, que en su obra tiene poesía que podríamos decir es bastante accesible al público, encuentra atractivo para cantantes de todo tipo, desde comienzos de los años setenta, ha escrito numerosas letras de canciones, muchas de las cuales le fueron solicitadas por músicos y cantantes amigos, que las han ido incorporando a sus repertorios y a sus discos.
Un debate que en los últimos años se ha incentivado gracias a las repetidas nominaciones al premio Nóbel de literatura a Bob Dylan, es que si la música puede llegar a considerarse un género literario como tal. La lírica de Dylan es una poesía avasallante que se ha ganada la admiración y respeto de muchos escritores y críticos de literatura.
Serrat apunta que “Dylan es un hombre que entiende las cosas de una forma lúcida y que aglutina todo el pensamiento de progreso, sin el cual no se entendería ni la música, ni los últimos cincuenta años”. Poniendo esto como referencia vemos que cuando el músico implementa más factores literarios y nutre su lírica leyendo y analizando grandes obras literarias, está alimentando su música de una forma tremendamente provechosa a la cual el público siempre responde.
Ojalá toda los que hacemos música tuviéramos como nutrición artística la literatura en cualquier de sus manifestaciones; así dejaríamos de escuchar letras sin sentido que hablan de frivolidades absurdamente superficiales donde los fanfarrones hacen alarde de su poca ingeniosidad recostándose de cuantas pocas neuronas pueden caber en una producción discográfica, (entiéndase Wisin & Yandel).
Monday, July 04, 2011
Música y gente
En el transitado mundo musical siempre se vienen a la mente esos grandes íconos del Rock de los años 60’s y 70’s. Personalidades como Bob Dylan, Robert Plant, John Lennon, Jim Morrison (y un largo etcétera) rememoran una época donde la magia de la música permeaba en cada disco que veía la luz y ciertamente marcaron gran parte del desarrollo musical de la segunda mitad del siglo XX en lo que respecta al género y a la música popular en general.
Es muy interesante imaginarse el tipo de personas que sigue escuchando este tipo de música. Muchos NO melómanos e ignorantes del medio piensan que la gente que gusta de la excentricidades musicales de estos artistas tienen que ser cincuentones borrachos o jóvenes cannábicos inadaptados que deambulan por los pasillos de las universidades escuchando un disco que se estrenó hace 30 años, que seguramente el papá o tío nostálgico tiene una atesorada copia en vinilo. Pero no necesariamente esa es la fórmula de siempre. Recuerdo una vez que fui a ver a Bob Dylan en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México con un amigo de Nicaragua que emocionantemente había venido exclusivamente para la ocasión, y me sorprendió ver entre el público no solamente a identificables melómanos como nosotros, sino también gente mayor de 50 años, niños, oficinistas, mujeres hermosas que más bien pareciera que se alistaron para asistir a un concierto de Wisin y Yandel y no para ver a un genio de más de 70 años.
Es muy fácil estereotipar a la gente por el tipo de música que escucha, pero no siempre nuestros conceptos son la realidad. La otra vez una chica que conocí en un bar en Managua que fácilmente podría pasar por “burguesa sigue corriente modas pasajeras pop & reggeaton”, se declaraba fan de Byork y Radiohead. Así como un compañero de apartamento en la universidad que trabajaba a sus 22 años en un banco transnacional y por las noches lo veías vestido de jeans rotos, tenis converse y con un churro de monte en la boca y un disco de Pink Floyd en la mano; nada que ver con el muchacho que cuenta tu dinero en la ventanilla.
En el libro ¡Arde la calle! (Reservoir Books Modadori, 2010), Julio Martínez Ríos hace un recuento de las subculturas que cohabitan en la escena urbana: punk, indie, dark, trova, electrónica, cumbia, new age, salsa, metal, emo, pop, reggaetón, hip hop, patinetos, etcétera, etcétera. Nos muestra la filosofía que cada estilo conlleva, además de hacer una reflexión de cada movimiento y definirnos a sus seguidores. Muchas veces cuando estoy en el transporte público y veo a alguien con audífonos me muero de las ganas de preguntar qué es lo que está escuchando y porqué lo escucha, porqué le gusta, qué es lo que tiene de especial esa banda, cantante, “artista” para que sea digno de acompañarte en tus intervalos de traslado. Creo que soy del tipo de músico que le intriga mucho ese tipo de cosas, pero pocas o casi nunca me atrevo a preguntar.
Creo que si cuestionáramos nuestros gustos, de la misma forma que cuestionamos todo lo que nos rodea, nos daría la capacidad crítica de entender y disfrutar mejor lo que entra por nuestros oídos, ya que muchos de los que siguen a Enrique Iglesias, Lady Gaga o Don Omar no son fans de los artistas en cuestión, son fans de lo que está de moda; y cuando estos dejen de sacar “éxitos” los abandonarán como los que abandonaron a los que desaparecieron sin dejar rastro. Creo que los que no podemos identificar con alguna subcultura urbana (s) son los que prevaleceremos a través del tiempo como los que realmente somos lo que escuchamos y entendemos que la música es el principal puente de unión entre la personas en cualquier convivencia social.
Wednesday, June 15, 2011
Música vs Negocio
Dentro de la forma de pensar del músico cuando se va a enfrentar a la industria, existe dentro de muchos círculos una idea bastante común: “la persona que está manejando los negocios en mi carrera no es lo suficientemente sensible para entender mi posición como músico y como artista, sus decisiones son basadas en cifras y consejos que les dan los contadores, lo único que le interesa es vender mi música como si fueran papas fritas, etc”.
Esto es bastante comprensible dada la naturaleza propia del músico de confiar demasiado en sí mismo y desconfiar excesivamente en los demás, sobre todo cuando se trata de números. Pero esto, por muchas referencias que tengamos alrededor, no es totalmente cierto, ya que si todos los A&R, abogados, managers, agentes, contadores, promotores, etc., tuvieran esa visión, la música popular contemporánea jamás hubiera alcanzado los niveles de evolución que hoy tiene. Claro está, que hay una camada de “profesionales” que inundan el medio, sobre todo durante últimos años, basándose en que la música se tiene que comercializar cualquier producto en el mercado.
La música no solamente está en las notas, los sentimientos, la garra, la maravilla de tocar en vivo, está también en el negocio, en saberse mover en él con propiedad. Negocio que como hemos visto se ha venido transformando a pasos agigantados a lo largo del siglo pasado y mucho más en las últimas dos décadas. Es importante entender que esta es nuestra forma de vivir, y por lo tanto el bussiness tiene que ser parte importante de nuestra carrera de la misma forma en que afinamos nuestro instrumento. Y si estamos empezando nuestras carreras, no esperemos las camadas de dinero venir bajando en carretillas, porque a decir verdad los que estamos en este negocio- que muchas veces no lo es- es porque tenemos algo de Quijotes, algo entre locura y aspiraciones, ideales y terquedad.
Como músicos no podemos pensar de que todo lo que significa negocio está en un nuestra contra, seguir esa corriente es mantener a flote una postura muy conservadora que nos puede acarrear muchos problemas. El modelo ortodoxo de la industria musical, ya sea el de artistas independientes (creativos, artísticos, democráticos), contra las majors (comerciales, conservadoras, oligárquicas); individuos maquiavélicos (explotadores cínicos) contra músicos esforzados (talentosos e inocentes), no está escrito en piedra. Es decir, por mucho que no estemos de acuerdo con el actuar de las majors discográficas, no significa que no podamos llegar a trabajar algún día con ellas o usarlas en alguna forma dada su vasta experiencia, en desarrollar nuestras carreras. De hecho, como bien sabemos todos, el poder e influencia de ellas ha venido mermando enormemente en los últimos años. El medio musical tiene una influencia directa en el modo en que la creatividad puede llevarse a cabo, recibir significado y ser contestada en un momento dado por un mercado y público sumamente impredecibles.
Cuando existe la incapacidad e indiferencia de parte de los músicos para con la industria en entender, conocer y considerar cuáles son las necesidades y formas de trabajo de su contraparte, se crean agujeros que dificultan enormemente el desarrollo del medio en todas sus facetas, ya sea que estemos hablando a nivel majors o al de una industria independiente a pequeña escala. Las empresas culturales pueden generar grandes riquezas al país (representan más del 6% del PIB en el mundo) y los problemas que hay en cualquier industria afectan en menor o mayor medida no solamente el desarrollo económico, sino el desarrollo cultural de una nación.
Dentro del desarrollo de nuestras carreras también podemos actuar totalmente diferente a lo antes expuesto: encontrar gente de mayor o menor envergadura en el medio que quiere trabajar contigo e irte de boca y darle toda la confianza y poder sobre ti y tu carrera. Puede llegar a ser una situación muy delicada en la que se desencadenen situaciones nefastas a las que todos queremos evitar. Lo más prudente es ir despacio explorando el terreno. Muchas veces no tiene mucho que ver que vengan a tus presentaciones A&R(s) tanto independientes como transnacionales, sino más bien entender la visión que tiene cada uno y ver la forma de trabajar y la ética profesional del sujeto en cuestión. Puede ser que por irte con la finta de que es un ejecutivo de Sony Music le das todo el poder posible y termina congelando tu trabajo por varios años porque realmente no le interesas como otros artistas de su repertorio como Juanes o Shakira que le deja muchísimo más ingreso a la empresa y mantiene tranquilos a los accionistas. O por el otro lado, irte con la idea de que por ser independiente vas a trabajar más a gusto porque los dirigentes son músicos entregados y apasionados, pero te encuentras con la realidad que son más desorganizados que tú y no tienen un solo centavo para invertir en tu proyecto por lo que da lo mismo si tienes a alguien apoyándote o no.
La industria de la música es un medio complejo, donde la paciencia y la prudencia serán las amigas que nos acompañarán a donde sea que nuestras carreras aspiren a llegar, ya que siempre tendremos que lidiar con todo tipo de personas, con todo tipo de músicos y con todo tipo de empresarios, de hecho es casi como cualquier otro medio; no pensemos que tampoco estos conflictos no se dan con los pintores y las galerías, los arquitectos y las empresas constructoras, los cineastas y las casas productoras, los escritores y las editoras. Es algo que tenemos que manejar prudentemente para sacarle el mayor provecho posible.
Saturday, November 13, 2010
La razón del arte
La música es parte esencial de las bellas artes. Expresa sentimientos, busca la belleza, el equilibrio, la búsqueda de la perfección, la armonía. Y como arte tiene que ser tratada. La parte de los negocios no tiene por qué necesariamente estar peleada con la integridad artística del músico, todo lo contrario, puede estar ligada a nuevas formas de difusión y usar la creatividad que nos da la música para poder ser cada día más productivo, sobre todo en esta acelerada era de desarrollo tecnológico.
Muchas personas afirman que actualmente vivimos en una especie de oscurantismo artístico-musical, esto debido al mal manejo que se le ha dado a la industria en los últimos veinte años por parte de las disqueras tradicionales. Se percibe en el medio una falta de innovación, ya que aparentemente no existen músicos pioneros de géneros como en décadas pasadas. Es evidente que lo presentado actualmente por las disqueras tradicionales, en su gran mayoría, carece de virtud artística basándose en conceptos de estética y calidad musical. Podemos ver que es lanzado un grupo que tiene éxito comercial y detrás de él lo siguen cuatro o cinco grupos más que tienen el mismo concepto y muchas veces expuesto de una manera muy pobre. No les importa el mensaje, ni ningún concepto musical y/o artístico que estos puedan transmitir. Lo importante son los números. Esto ha generado que muchas personas que anteriormente consumían discos, busquen satisfacer sus necesidades lejos de los terrenos de las disqueras, optando en muchas ocasiones por la descarga legal o ilegal de canciones por internet en búsqueda de música interesante que sí existe, y que generalmente están haciendo bandas que se mantienen en la independencia alrededor del mundo.
Debido a la falta de gran inversión en publicidad en el medio musical vemos que a diferencia de décadas pasadas, actualmente no existe un foco de atracción donde un género sea más popular que otro, o al menos no como existía antes. En los 70’s tenías el rock psicodélico y la música disco, en los 80’s estaba el Heavy Metal y el Pop, en los 90’s estaba el Grunge, Alternativo y Pop, a principios de los 2000 reinaba el Teen Pop; pero ahora vemos que en vez de existir un género de moda, hay diversidad de focos, donde cada quién escucha la música que quiere escuchar y no es obligado por ninguna disquera que controla la radio y MTV a escuchar lo que no quiere. Esto gracias al internet que ha creado un sinnúmero de pequeños nichos ampliamente descuidados por las disqueras tradicionales.
Decir que la piratería es la causante del descalabro de la industria de la música en la era digital, es una ilusión. Es lo que quieren pensar y que pensemos los ejecutivos de las disqueras, en vez de aceptar la enorme responsabilidad que tienen al llenar el medio de mucha música carente de cualquier ética y calidad artística; y la incapacidad de ajustarse a los nuevos cambios tecnológicos que trajo consigo el internet.
Pero entonces, ¿en qué época vivimos con respecto a la industria de la música? La respuesta está ante nuestros ojos. La era digital no es el futuro, es el presente. Internet no es el futuro de la música, es el ahora. Cuestión que nos abre un sin fin de posibilidades de comercializar y difundir nuestra música, e incluso en nuevas formas de la creación y propuesta. Un gran porcentaje de álbumes que son lanzados por Itunes no llegan a las tiendas de discos por falta de presupuesto o porque realmente no significan un ingreso real para los artistas, optando preferiblemente en venderlos en sus conciertos y a través de internet.
Independientemente de que nosotros estemos trabajando con una major, o dedicándonos a la autogestión, el móvil de nuestra motivación artística siempre seguirá siendo el mismo que motivó a los grandes músicos que nos precedieron en épocas pasadas: la necesidad de crear para poder comunicar algo que consideremos importante. Ese siempre ha sido el móvil de cualquier disciplina artística. La música se diferencia de otras manifestaciones artísticas (literatura, pintura, escultura, arquitectura, danza, cine, teatro, etc.) en la forma y en los elementos de expresión que cada una emplea; aunque todas tienen el mismo fin en común: comunicación y expresión de los seres humanos para hacer más agradable y fácil la convivencia entre las personas.
Los profesionales con los que vayamos a trabajar, ya sea ejecutivos del medio u otros músicos, tienen que entender muy bien estos conceptos de necesidad artística, cosa muy particular en cada uno. Así pasaba en los 60s y 70s, y surgieron bandas tremendamente interesantes, en los años posteriores hubieron buenos lanzamientos, pero muchos fueron eclipsados por la gran industria que se enfoco en la música de moda y desechable que no marcaba de la misma forma a la generación que la consumía. Ahora con el avance del internet, el abaratamiento de la tecnología y la caída del poderío de las transnacionales discográficas, podemos decir que se le devolvió gran parte del poder usurpado a las personas que realmente quieren hacer música honesta.
El por qué nos dedicamos a manipular notas y tratar de venderlas al mejor precio, probablemente radique en una cuestión más espiritual que cualquier otra cosa, ya que cuando realizamos de que podemos ganar dinero y vivir decentemente como músicos, nos llena de una enorme satisfacción que difícilmente otro trabajo llenaría. Es difícil hablar con objetividad de algo tan subjetivo; pero es evidente que la música no terminará nunca de expandirse y desarrollarse, ni faltará nunca gente que quiera consagrar sus vidas a esta hermosa carrera. Simplemente tenemos que estar más informados de lo que pasa tanto en el terreno artístico, como tecnológico y de negocios, para saber hacia dónde conviene dirigirnos.
Saturday, October 23, 2010
El melómano
En una entrevista le preguntaron al célebre escritor Gabriel García Márquez que qué es lo que se necesita para ser un buen escritor, sin mayor preámbulo respondió: "antes de ser un buen escritor hay que ser un buen lector". Estableciendo esto como principio esencial, partimos hacia la premisa de que para ser un mejor exponente de tu arte tienes que aprender a disfrutar de lo que te precede en tu disciplina y a valorar lo que hacen tus colegas músicos. Parecería un principio lógico, de sentido común, ciertamente lo es, pero es algo que muchos de nosotros como músicos e incontables veces dentro del pragmatismo empresarial de la industria de la música, se pasa por alto.
Pero centrándonos en las palabras de García Márquez y enfocándolas exclusivamente a los músicos, ¿cómo llegaremos a tener calidad artística y hacerle evidente en nuestras obras sino tenemos la sensibilidad de apreciar todo tipo de música? La melomanía no se encerraría, según mi punto de vista, al género que uno le llama más la atención, sino abarcaría, la casi totalidad de éstos. Es muy importante tanto tener un bagaje musical muy extenso, para así a la hora de tomar decisiones, tanto de composición, arreglo y melodía, e incluso de estrategia de mercado, producción y distribución, se tomen las decisiones más certeras para que el artista tenga toda la credibilidad posible para poder trascender en su país e internacionalmente por un largo período de tiempo.
Me baso claramente en la premisa de que cuanto más se conozca el tema de la música y sus diferentes géneros y manifestaciones, más grande será el goce al escucharla y por ende se trabajará en pos del desarrollo artístico de ésta. Partiendo de esto podríamos poner como requisito lo que manifiestaba William Schuman en toda su obra; que es algo tan obvio que casi parece ridículo mencionarlo, y sin embargo, a menudo es el único elemento que está ausente: prestar atención y dar a la música el esfuerzo concentrado de un oyente activo.
No sólo es importante querer y tener la mente abierta a escuchar todo tipo de música, sino también entrenar el oído para que éste sea lo suficientemente capaz de percibir todos los recovecos musicales que se entretejen en una obra de calidad. Sin querer llegar a la abstracción, es muy importante dejar muy en claro la importancia de ser un buen oyente, en todos los aspectos, sobre todo para los músicos profesionales y claro está, para los melómanos de todas las edades y estratos.
Muchas veces cuando los estudiantes de música pasan años perfeccionando la técnica de su instrumento, pasan por alto que lo más importante en una obra es lo que se escucha, y si esta tiene la suficiente carga para generar un cortocircuito de emociones en el oyente. Yéndome del lado pragmático del tema, hay algunos que abusan de su avanzada técnica instrumental, para crear obras inteligibles que al presentarlas al público o a algún promotor, estos son incapaces de entenderla porque prácticamente carece de algún mensaje o discurso musical y/o artístico sólido, claro y concreto. Se sienten incomprendidos, invalidados y frustrados cuando el público no reacciona como éste esperaba a años de esfuerzo en estudio y práctica. Por lo general éste tipo de músico desprecia lo sencillo, lo básico y el discurso entendible que la gente digiere con facilidad, en pocas palabras lo POP; contrario al empresario que por lo general es lo que busca.
Si usamos una analogía alimentaria, las bases de nuestro alimento no invalidan la “guarnición” que las rodea. Honrar todas las clases de música sin falsas pretensiones de comparaciones ilógicas es gozar conforme nuestra naturaleza dicta los diferentes atractivos de diversos esfuerzos. Encontramos placer e inspiración leyendo novelas, poesía y viendo cine del carácter más profundo, mientras al mismo tiempo encontramos placer relajándonos con una revista o viendo caricaturas. De la misma manera con la música. Lo anterior no implica que el equivalente musical de unos malos alimentos es malo para la salud, si no que una dieta restringida a una sola especie de arte resulta limitadora.
Monday, March 15, 2010
Recomendaciones
Ajam!
A los dobles y a mí como músico nos gusta escuchar mucha música juntos y recomendarnos discos. Para los que muchas veces no saben qué escuchar y no se quieren perder la vieja costumbre de escuchar álbumes completos (antes lo hacíamos, ahora sólamente escuchamos una o dos canciones de la banda que nos gusta), les dejamos una serie de discos que hemos estado escuchando mucho últimamente:
Dave Matthews Band - Big Whiskey & The GrooGrux King
(Uno de los mejores discos de la banda)
Gustavo Cerati - Fuerza Natural
(Maravillosa propuesta muy Cerati)
John Mayer - Battle Studies
(Mágico, suave, que dan ganas de escucharlo en compañía de un Cavernet Sauvignon)
Coldplay - Viva la Vida
(El mejor desde Rush of Blood to the head)
The Beatles - Rubber Soul
(Sencillamente un clásico que de cuando en cuando se retoma)
Vetusta Morla - Un día en el mundo
(Un tremendamente agradable descubrimiento e identificación)
Fiona Apple - Extraordinary Machine
(Sonidos nostálgicos)
Porcupine Tree - The Incident
(No podemos esperar para verlos en vivo)
Muse - The Resistance
(No tan bueno como el anterior pero motiva a escucharlo muchas veces, tampoco podemos aguantarnos en verlos en vivo)
Calle 13 - Los De Atrás Vienen Conmigo
(Simplemente genial)
Abrazo!
DON
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Recomendaciones de Discos
Sunday, January 10, 2010
Idealismo Musical
La música presenta mucho interés para casi todo el mundo, precisamente porque representa la condición ideal y perfecta del arte, por ese carácter asemántico que tiene, no expresa contenidos visibles sino más bien emotivos.
Frecuentemente los estudiantes de música, y los que nos dedicamos a generar sonidos, en cualquiera de sus distintas ramas, y encausarlos a través de los sentimientos, solemos tener una carga ideológica en nuestro arte que dependiendo cómo se enfoque, puede actuar en nuestro favor, o en nuestra contra.
El idealismo desde su parte más moral consiste en consagrarse a una causa, a un ideal. Sabemos por medio de la historia con el movimiento obrero que en muchos países del mundo se han consagrado hasta el sacrificio de sus vidas por un ideal moral.
Podríamos admitir que es algo que viene integrado a nuestro espíritu guerrero y aguerrido que nos exige ser diferente y llevar la contraria al stablishment. Puede que más allá de cualquier conjetura debatible este tópico tenga un origen más filosófico. El idealismo como corriente filosófica parte del “yo”, el “sujeto”, la “conciencia”, en lugar de partir de las llamadas “cosas exteriores”; y tiene un sentido racionalista y otro sentido plenamente irracionalista. Esto podría explicar de una forma relativamente clara el porque de muchas actitudes departe de los músicos. Otra forma en la que podría venir su origen radica en la predisposición adquirida, por lo general en los años de la pubertad y adolescencia, ya que en ésta edad los jóvenes buscan medios de expresión y de comunicación diferentes a los que ya estaban acostumbrados; esto podría darnos una idea de cómo se vuelven idealistas en términos musicales. Si a un padre, tío, primo, amigo le gusta determinado tipo de música, y éste piensa que es la mejor música del mundo y lo demás no vale la pena escucharlo, probablemente la figura de autoridad intelectual que ejerce sobre el joven será demasiado fuerte para influirlo de una manera exponencial. Otra forma también es el entorno familiar en que se desenvuelve el joven músico, por ejemplo si sus padres fueron músicos o gente que se dedicaba al arte, pues probablemente éste también siga por el mismo camino. O también los medios de comunicación, pero éstos tienen un peso menor que las figuras emblemáticas dentro de la vida del joven músico.
Retomando el concepto del idealismo irracionalista aplicaremos lo siguiente: lo real es lo subjetivo. Éste nos puede conducir a un mero recreo y a un escapar a la vida, viviendo cada hombre en su universo privado musical, o bien encuentra la “objetividad” en la universalidad del sentimiento. Desde un segundo análisis, éste se convierte en un órgano de percepción a través del cual podemos llegar a verdades últimas a las que no podía acceder la razón.
¿Cuál es el punto al que quiero llegar? Pues es muy bien sabido que dentro del medio musical, los músicos tendemos a ser exageradamente idealistas del plano irracional y muy poco prácticos, por la naturaleza misma del arte y/o por predisposición adquirida como manifestaba anteriormente. Ésta situación genera muchas veces dificultades al tratar de integrarse de lleno a la industria musical o al tratar de lidiar con ella; genera profesionales frustrados y estudiantes incomprendidos. Mi intención tampoco es voltear la tortilla y decir que nos tenemos que volver racionales, pragmáticos, objetivos; ponernos saco y corbata y cambiar nuestra guitarra por un portafolio, esto podría tener el corte del idealismo racionalista. El arte por sí mismo carece de éste ejercicio, carece y carecerá de la comunión racional, porque su planteamiento es meramente emotivo. ¿Cuál sería entonces el paradigma? ¿Con qué tenemos que lidiar? ¿Tendremos que meternos a aprender de negocios, cifras y contabilidad?
Una realidad que no podemos negar es que “los creativos tenemos mucha ignorancia.” Toneladas de ignorancia diría yo, y me incluyo en éste grupo; por eso precisamente escogí un tema bastante espinoso y polémico para exponer y desarrollar, con el fin de empaparme de algo que estoy convencido que todo músico, incluyéndome, tiene que manejar, en el peor de los casos, de una forma superflua. Los kilos de ignorancia del negocio que llevamos, nos ha afectado y nos seguirá afectando a medida que nos cambiemos esta incómoda realidad. Ciertamente no estoy exponiendo nada nuevo, y nada que cualquier ejecutivo de una disquera importante o amateur no sepa a cabalidad. Recuerdo una plática que tuve con Álvaro Abitia , maestro de escritura de letras y de extrañamente Music Bussiness a la vez, que en ese momento estaba presidiendo Bonsái Publishing , una editora de música independiente. Le quería presentar mi banda para que obviamente me diera el visto bueno y la firmara sin mayor preámbulo, me corrigió en el aspecto básico de que una Editora no firma bandas, firma canciones. El acababa de regresar de una reunión con el presidente de Universal Music México que le comentaba que piensa que en tres año más, la industria como la conocemos va a desaparecer.
“No sabes cuántas veces les he tenido que explicar a las bandas que una editora musical no se dedica a firmar bandas, no las desarrolla, no las hace rockstars, de hecho también les he tenido que explicar que las disqueras tampoco hacen eso ya, ahora más que nunca uno tiene que ser el arquitecto de su propia empresa. Simplemente las bandas, sobre todo de rock, se han quedado con la idea de antaño de que va a venir el gran ejecutivo, el Clive Davis y el Tommy Mottola ha convertirlos en Guns n’ Roses, eso simplemente no pasa.”
Tirémonos todos a llorar y maldigamos que nuestro destino no nos hizo a pertenecer a la vieja escuela del Rock que tanto admiramos y que nos exige ahora hacer a un lado el idealismo irracional y situarnos más del lado de los bussiness. Se ha dado incontables veces que a éste desbalance de conocimientos el ejecutivo, manager, conocido del medio, A&R (llámesele como guste) quiera entrar en ventaja en negociaciones con el músico, que éste por vivir en su universo privado musical no entiende, y se encierra, se mal viaja, y termina aceptando algo que muchas veces lo encarcela a trabajar para algo con lo que él no está conforme.
La realidad de la industria y la realidad musical (¿racionalidad – irracionalidad?) siempre cambia, siempre ha cambiado y lo seguirá haciendo. Muchos hablan de que la industria está cambiando; y lo está haciendo, pero siempre lo ha hecho, y seguirá ese patrón de cambio. En su corto tiempo como industria, la música ha cambiado periódicamente, y el arte musical es por todos bien sabido de que cambia, a pasos agigantados, constantemente. Y como es bien sabido, los tiempos de cambios son tiempos de oportunidades, tanto para desarrollar tu arte como para integrarte al medio.
Ahora bien, regresando al tema en cuestión, ¿realmente el idealismo en la música será una virtud? La respuesta inmediata sería Sí, siempre y cuando éste sepa encausarse de una forma sana. Todos nosotros queremos vivir de nuestra música, de nuestro arte, y tener el dinero suficiente para no estarnos preocupando por cuestiones que consideramos triviales y dedicarnos a hacer más y mejores obras. Nos enfrentamos a una realidad propiciada por el cambio que está ocurriendo en la industria en éstos momentos, que no nos permite ni siquiera soñar con esto. Ahora más que nunca el músico tiene que tener muy en cuenta que el conocimiento pragmático de la industria tiene que ser parte de su léxico y de su diario haber porque simplemente la transformación que está viviendo en éstos momentos la industria te exige ser más dueño de ti mismo que nunca.
Música Popular Contemporánea
Se entiende como música popular contemporánea a las expresiones musicales que imperan en la sociedad actual. Éste tipo de música desempeña un papel fundamental en todas las sociedades, existiendo una gran cantidad de estilos, característicos de diferentes regiones geográficas y de distintas épocas históricas.
La música popular como la conocemos surge a mediados del siglo XIX en Europa, con la aparición del fonógrafo que permitía a las personas escuchar la música de sus artistas favoritos sin la necesidad de asistir a un concierto. Ésta se expandió muchísimo más en los años veinte con la difusión masiva de inventos como la radio y posteriormente la televisión. Con la revolución industrial, los fabricantes de instrumentos musicales comenzaron a producir en serie y a abaratar costos, pudiéndolos vender a precios mucho más razonables a la clase media. Fue así que comenzó a masificarse el medio musical en todas sus ramas como nunca antes lo había hecho a lo largo de su historia. En los años cincuenta, la música popular alcanzó el nivel de popularidad que tiene hoy en día, con la aparición del Rock & Roll y la difusión masiva de la música en bares, restaurantes, clubs, etc. De la misma manera el género comenzó a desarrollarse rápidamente dándole paso a géneros y subgéneros.
La música popular contemporánea tiene que teorizarse para que esto ayude a desarrollar la concepción artística social y cultural a la que pertenece. Si nos referimos específicamente a la música popular contemporánea, esta ha estado marginada de la musicología tradicional evitando identificar a profundidad el papel histórico que juega construyendo y destruyendo distintas identidades sociales alrededor del mundo. El filólogo catalán Joan-Elies Adell en su ensayo La música popular contemporánea y la construcción de sentido: Más allá de la sociología y la musicología advierte este abandono, contrario de la música clásica o culta que tiene su espacio reservado para su estudio y análisis: el conservatorio; y sus especialistas: los musicólogos; y da varias razones, dentro de las que sobresale la creencia de que ésta está vinculada con una falta de “estatuto” y de “prestigio”. Según los puristas la idea de estudiar y teorizar la música popular se encuentra lejos de alcanzar la seriedad y la rigurosidad que toda actividad académica debe de tener. La música popular contemporánea merece un estudio serio y diferente al de la música culta, teniendo en cuenta en gran medida que se trata de una práctica social, que genera reacciones en la sociedad y que colabora con la elaboración corrientes sociales de gran importancia. Esa es la madera en la que tienen que basarse muchos músicos y empresarios que se dedican de lleno al medio, a medir el vaivén del medio musical, artística y empresarialmente; saber que el reflejo social que se manifiesta dentro de la música popular es y debe de ser determinante para crear obras y estrategias empresariales que tengan legitimidad en ambas partes.
La música popular ha cambiado mucho varias concepciones dentro del medio. Por ejemplo en épocas pasadas la música se concebía de una forma activa, es decir que era necesario que el oyente tuviera una participación de escucha bastante desarrollada; ahora esta se escucha pasivamente, con una sensación de que tiene que ser parte de la atmósfera cotidiana solo porque es parte de la cultura popular. Se escucha música en diferentes ambientes y a menudo de manera involuntaria, fuera de los foros de conciertos. Esto ha contribuido a una saturación del oído del oyente según nos dice Umberto Eco: “la música se ha transformado de objeto de “escucha” consciente a mero fondo sonoro que se “oye” al margen de otras actividades, pasando a formar parte de lo cotidiano. Por otra parte, el disco, la radio, el iPod, etc, proveen al hombre actal de una especie de fondo musical el que se mueve a lo largo de todo el día.”
En nuestro tiempo una categoría común es la del fanático de la fidelidad, que no toca ningún instrumento, ni conoce de teoría musical, pero conoce ampliamente los secretos de la reproducción electroacústica del sonido y su manipulación. Éstos son parte del medio contemporáneo musical y aunque no tengan el peso ortodoxo del artista per se, son indispensables en el correcto funcionamiento de una producción musical cualquier que esta sea. El perfeccionamiento de las técnicas de producción es seguido actualmente de su explotación comercial, por ende el consumo de música grabada se ha convertido a lo largo del siglo pasado en un negocio de enormes proporciones.
Un fenómeno interesante que se ha desarrollado en los últimos años es que la música popular, a diferencia de la música culta, producto de una minoría, ha visto crecer año con año el volumen de difusión. El mercado discográfico a lo largo de los años ha adquirido un papel fundamental en la determinación del gusto musical colectivo, por lo tanto tiene una responsabilidad muy fuerte frente a la sociedad, y tiene que funcionar como interlocutor artístico reflejando los recovecos sociales y no interesándose exclusivamente en el posible valor comercial de la obra. Esto en la actualidad suena utópico e inalcanzable, pero la mayoría de los que nos dedicamos a la música o alguna disciplina artística en general tenemos esa concepción incrustada.
La música popular de consumo masivo generalmente es un producto industrial que no persigue intenciones artísticas, sino la de cumplir los requisitos que demanda el mercado y eso lo hemos visto acrecentarse en los últimos años tremendamente. El drama social que esto genera es importante establecerlo como un marco teórico para desenvolvernos con más amplitud en los capítulos posteriores. Por una parte la creación de música ligera, establece modelos de comportamiento que posteriormente se imponen en la sociedad que las da por hecho, sin que esta se de cuenta que los modelos de comportamiento son impuestos con fines netamente comerciales. Y por otro lado vemos que estos modelos son adoptados fácilmente por la falta de modelos penetrantes en la sociedad debido a una carencia de valores sociales generalizada. Esto ha contribuido a la aparición de movimientos sociales en los estratos juveniles. Umberto Eco nos señala ampliamente que la creciente presencia juvenil en la música, desde un punto de vista general, es un dato relativamente nuevo en el consumo musical actual si se toma en cuenta que los medios de difusión musical tradicional (radio, televisión e Internet), se enfocan casi en su exclusividad en estos nichos. Esta presencia ha dado forma al medio musical en los últimos años, y las prácticas empresariales y comerciales de enorme influencia en la cultura popular se han volcado hacia ellos. Se puede decir que la industria de la cultura se ha transformado en una experta en psicología juvenil de masas apropiándose de géneros como el pop para ampliar su espectro monetario.
Tuesday, November 17, 2009
Tuesday, March 31, 2009
Generación iPod

A lo largo del siglo XX la industria de la música popular ha venido tomando un papel trascendental en todas las sociedades, lo que la ha hecho ser merecedora de estar entre las 10 industrias más grandes del mundo junto a la de la Internet, servicios de Salud, etc. Ahora en el Siglo XXI la importancia de ésta es innegable. Por eso es importante aclarar muchos mitos acerca de sus protagonistas y despejar muchas dudas en lo que respecta al medio. Como músicos de tiempo completo (Graduados de Lic Música Popular, Producción y composición; y con un proyecto musical activo, Doble Circulación), entendemos la necesidad de conocer sus recovecos y transmitirlos a los interesados en éste amplio sector.
La juventud de hoy en día está tan vinculada con la música que sería iluso y a la vez peligroso desligarla de la misma. Es por eso que para aclarar muchas dudas al respecto es necesario informarse y entender que la industria musical es tan importante como la industria de la construcción, salud, petrolera, etc., o como el vocalista de Doble Circulación plantea en su tesis de titulación “La Cultura de la Industria y la Industria de la Cultura”. A la vez es necesario entender las diferentes facetas del músico, el de compositor, estudiante, educador, productor, empresario, músico de concierto, etc, etc...
Vivimos una época tan interesante como histórica, hoy se escucha mucha más música que nunca antes, la gente asiste más a conciertos, son partícipes de debates y foros tanto interactivos como personales y la generación iPod a hecho que la forma de distribución de la música cambie tan rápido que ha desconcertado a muchas empresas dedicadas a la producción discográfica y las han arrinconado a aceptar nuevas tecnologías que no les son tan favorables.
Una carrera dedicada al arte musical es tan importante y tan meritoria como una carrera en medicina o en leyes, por eso es importante que los jóvenes con aspiraciones musicales esten armados de todas las herramientas posibles para que dejen viejos mitos atrás y sean profesionales exitosos haciendo lo que más les gusta. Auch!
Extraído de la conferencia: "La música como profesión."
Impartida por Doble Circulación en diferentes preparatorias y universidades.
Monday, February 16, 2009
Simplemente
Sentado aquí, en la oscuridad; observando lo invisible.
Estoy viendo mi simplicidad, sin darme cuenta de lo externo.
Escucho los árboles besar por el viento que los agita,
Y a lo lejos las personas pasar, buscando algún consuelo moderno.
No me interesa el mundo exterior, ni tampoco un argumento;
Simplemente mi hombre interior, que siempre busca lo eterno.
Trasladarme hacia aquel lugar donde no exista indicio de ley,
Admirable forma de cantar, que me dice que soy un rey.
Wednesday, June 04, 2008
Correcto funcionamiento

Salí hoy bajo el manto solar
y me encontré con la plena conciencia
del recuerdo fortuito y dulce
que me da el reflejo de tu presencia.
Aunque tu ausencia es más presente
que la realidad que me persigue;
que emana de mis poros y rebota
hacia las estrellas.
El recuerdo soberano de la lluvia
que cae bajo mis hombros
me indican el sendero de la nostalgia
y remarcan los árboles de tu escencia.
Escencia que para mí es escencial,
especial y extremadamente fundamental
para el correcto funcionamiento
de lo que llamo existencia.
Friday, March 21, 2008
Camino Sin Retorno
Creo que las espectativas siempre deben de estar lo más alto que puedan estar. No tanto por lo que vayan a pensar los demás, sino por lo que vaya a pensar uno mismo. No tengo la menor duda de que el peor enemigo de una banda, o de un proyecto, cualquiera que éste sea, es uno mismo.
Y no lo digo por nadie, sino por mí mismo; el tener que llevar cautivo cualquier pensamiento que te diga lo contrario de lo que ya estaba supuesto que estaba resuelto es una tarea ardua.
Pero bueno, lejos de eso choro intruductorio que probablemente no signifique nada para muchos (otra vez los pensamientos), hablemos un poco de Doble Circulación.
Enormemente enamorado del proyecto, éste ha sido maravilloso desde que empezó (por mera coincidencia dirían unos, yo pienso que tenía que darse), pero también bastante duro.
Creo que es algo realmente espectacular el punto donde cada uno de los dobles nos encontramos. Hemos crecido como músicos pero indudablemente también como personas. Al terminar un ciclo importante en mi vida (el haber terminado mis estudios en música), los pensamientos redundan alrededor de éste proyecto, que se manifestó en mi vida. Lo interesante de todo ésto es que yo nunca lo pedí. Al momento que Doble Circulación llegó, no estaba buscando una banda (dicen que las mejores cosas caen del cielo), y eso me ha hecho dejar que las cosas fluyan por sí solas. El que realmente me conoce sabe que es difícil que yo haga esa tarea; pero éste proyecto me ha enseñado. Pensando un poco siempre he sido un músico que canta, sería ilógico pensar que las cosas no resulten para bien desde el punto de vista musical; y en todos los aspectos también.
Acabamos de terminar de grabar el disco con la banda, y es el primero que hacemos a un nivel profesional y eso en lo particular me emociona y motiva mucho a seguir por el sendero musical, aunque cojee muchas veces.
Recibo siempre dar lo mejor de mí, entregarme en un escenario, entregarme al mil por ciento; dejar vomitado mis sentimientos y energías en cada mente que esté dispuesta a escucharme. Ser diligente y excelente en lo que hago, para así dejar mi marca en el corazón de la persona que me preste sus sentidos.
Un beso a todos los que nos han apoyado, no saben lo que significa para cada uno de nosotros que nos hemos enrumbado en un camino sin retorno.
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